Dirección del Trabajo aplicó seis multas a buses interurbanos en la región del Maule durante Semana Santa
A nivel nacional, el organismo fiscalizador cursó infracciones por casi 196 millones de pesos y suspendió a trece tripulantes, aunque en el territorio maulino no se registraron trabajadores apartados de sus funciones.
Durante el reciente fin de semana largo producto de la conmemoración de Semana Santa, la Dirección del Trabajo llevó a cabo un masivo plan de fiscalización a los buses interurbanos de transporte de pasajeros a lo largo del país. En la región del Maule, el operativo concluyó con un total de diecisiete controles realizados, de los cuales seis terminaron con la aplicación de multas para las empresas operadoras. A pesar de las sanciones económicas cursadas en la zona, el balance indicó que no se registraron trabajadores suspendidos de sus labores.
El despliegue en el territorio maulino fue parte de una revisión nacional ejecutada el pasado jueves 2 de abril en dieciséis regiones, motivada por el aumento sostenido de viajes interurbanos. En el balance general de la jornada, la autoridad concretó 230 fiscalizaciones en todo Chile, de las cuales 68 derivaron en multas que sumaron un monto total de $195.980.645. Las infracciones cursadas oscilaron entre las 3 y las 60 Unidades Tributarias Mensuales, considerando que el valor de la UTM durante el mes de abril se fijó en $69.889.
Junto con las sanciones monetarias, el operativo nacional arrojó la cifra de trece tripulantes suspendidos justo cuando iniciaban la conducción de las máquinas, debido a que no contaban con los descansos legales previos debidamente cumplidos. Ante este escenario, la normativa exigió que las empresas involucradas debieran reemplazar de inmediato a los infractores por trabajadores con sus descansos al día para que los buses pudieran comenzar sus recorridos programados.
Para verificar el correcto cumplimiento de la ley, los fiscalizadores subieron a las cabinas en los terminales de las dieciséis regiones e imprimieron el comprobante de registro de jornada y descanso directamente desde el dispositivo automatizado que se encuentra instalado junto al volante. La legislación actual establece regulaciones estrictas para el rubro, exigiendo un máximo de cinco horas continuas de conducción seguidas de al menos dos horas de descanso, además de pausas mínimas dentro de cada jornada de 24 horas y la obligatoriedad de literas en condiciones adecuadas para los trayectos largos.
Las inspecciones a nivel central fueron encabezadas a primera hora por el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende Salazar, y el director nacional del Trabajo, David Oddó Beas, en el Terminal de Buses Sur de la Región Metropolitana. Respecto a los alcances de este despliegue, Oddó Beas explicó que “el objetivo de esta fiscalización, como en general todas las que programamos en los fines de semana largos, cuando aumenta la actividad carretera de este servicio de transporte, fue verificar que las tripulaciones iniciaran sus turnos con los descansos legales previamente cumplidos, garantizando así la seguridad carretera de choferes, auxiliares y pasajeros”.