¿Cómo preparar a los niños para marzo? Las recomendaciones de los expertos para un retorno escolar sin estrés
El psiquiatra y jefe del Departamento de Salud Mental, Dr. Felipe Navia, advirtió sobre las señales de ansiedad que pueden presentar los escolares. El especialista recomendó retomar gradualmente las rutinas de sueño y alimentación, además de involucrar a los menores en los preparativos para generar un vínculo positivo con el entorno educativo.
Con el inminente inicio del año escolar, miles de familias de la región comienzan a retomar sus rutinas y horarios tras el período de vacaciones estivales. Si bien para la gran mayoría de los niños, niñas y adolescentes el regreso a las aulas se vive con entusiasmo debido al reencuentro social, para un grupo minoritario este proceso de cambio puede desencadenar cuadros de ansiedad o estrés. Ante este escenario, desde el Servicio de Salud Maule hicieron un llamado a los padres y cuidadores a ir más allá de la compra de útiles, enfocándose en preparar emocionalmente a los estudiantes.
El médico psiquiatra y jefe del Departamento de Salud Mental de la institución, doctor Felipe Navia, explicó que los colegios se han convertido en un espacio de socialización fundamental, donde los alumnos se sienten contenidos y perciben el entorno como un lugar seguro. Sin embargo, el especialista advirtió que es crucial prestar atención a ciertas señales de alerta que denotan dificultades de adaptación, tales como la ansiedad persistente durante los días previos, conductas evitativas y cambios repentinos de comportamiento. A esto se suman malestares físicos matutinos, como dolores abdominales o náuseas que no tienen una causa médica aparente.
Para mitigar estos efectos y facilitar la adaptación, el profesional de la salud recomendó realizar un trabajo gradual y preventivo en el hogar. Esto incluye conversar anticipadamente sobre las fechas y actividades venideras, junto con retomar de manera progresiva las rutinas cotidianas, enfocándose especialmente en ordenar los horarios de sueño y de alimentación. Asimismo, Navia sugirió involucrar activamente a los menores en la preparación de sus implementos escolares, permitiéndoles participar en decisiones simples como elegir un cuaderno o un estuche, ya que estas acciones los vinculan de una manera positiva y lúdica con el retorno a sus establecimientos.
Este trabajo familiar debe complementarse con el apoyo de la comunidad educativa, considerando que actualmente la mayoría de los recintos cuentan con duplas psicosociales orientadas a favorecer un clima de sana convivencia e intervención oportuna. Finalmente, el doctor Navia enfatizó que si las señales de malestar emocional persisten en el tiempo y no muestran mejoras, las familias deben acercarse a la red de atención primaria de salud. En estos centros, los estudiantes podrán recibir una evaluación clínica que determinará si requieren una intervención mayor o si basta con un apoyo puntual coordinado con su propio colegio.