Cubrió el cuerpo de su vecino fallecido durante el incendio forestal en Penco
Un vecino de Penco relata el terror vivido durante un incendio forestal, describiendo la evacuación, la pérdida de bienes y el hallazgo de un cuerpo.
La madrugada del domingo quedó marcada para siempre en la memoria de Gabriel, vecino de la población Antonio Varas, en el sector de Lirquén, comuna de Penco.
Eran cerca de las 1:35 horas cuando los incendios forestales, impulsados por vientos “huracanados”, descendieron con fuerza por el cerro y transformaron el barrio en un escenario de caos y desesperación.
“El fuego venía con viento, era todo caótico”, relató a Radio ADN. En medio de la emergencia, vio a vecinos subir y bajar por las escalinatas con lo poco que podían rescatar, adultos mayores en sillas de ruedas, personas llorando junto a sus mascotas y familias intentando huir entre el humo y las llamas. “Fue una imagen demasiado aterradora, muy fuerte”, recordó.
Gabriel, que ha vivido toda su vida en el sector, fue testigo directo de una tragedia aún mayor: la muerte de al menos un vecino. Él mismo cubrió el cuerpo con cartones para evitar que otros habitantes lo vieran.
La evacuación fue inevitable. Con el corte de agua y las llamas alcanzando su vivienda, alcanzó a armar una pequeña maleta y huir. Sus padres, ambos adultos mayores, lograron ser evacuados minutos antes por su hermano. “El humo era demasiado tóxico, para ellos era muy peligroso quedarse”, señaló.
En pocas horas, el fuego arrasó con décadas de esfuerzo. “Fácilmente se perdieron 40 o 50 años de trabajo de mi familia”, lamentó. A la destrucción se suma ahora la incertidumbre. Gabriel teme que la reconstrucción sea lenta, como ocurrió en tragedias anteriores como Santa Olga o incendios en Valparaíso.
La compleja geografía del sector, cerros empinados, pasillos angostos y escaleras, dificulta incluso las labores posteriores. “La limpieza va a tener que ser todo manual, la maquinaria no entra”, advirtió.