El Instituto de Salud Pública expresó su preocupación por el aumento de menores de edad intoxicados debido al consumo de melatonina, sin supervisión profesional.
Se trata de una hormona producida naturalmente por la glándula pineal, que tiene como función regular el ciclo de sueño y vigilia. Si bien suele ser percibida como un remedio "natural", es un medicamento que debe ser consumido bajo receta médica.
Precisamente, este tipo de ingesta sin supervisión aumenta el riesgo de reacciones adversas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia diurna, pesadillas, ansiedad, irritabilidad, cambios de humor y depresión.
De acuerdo a datos recopilados por el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica, se registraron 927 casos de sobredosis de melatonina entre los años 2019 y 2022. De dicha cifra, un 38,2% corresponde a adolescentes y un 36,6% a niños.
En tanto, el Sistema de Vigilancia Integrada ha registrado, entre 2020 y 2025 un total de 123 notificaciones, de las cuales un 41,6% corresponde a menores.
Por lo mismo, el organismo recalcó que la melatonina “es un medicamento que requiere receta médica y su uso en niños no está autorizado de forma general, pues existen riesgos potenciales para el desarrollo hormonal y la pubertad”.
Es importante destacar que este fármaco es de venta bajo receta y no se encuentra autorizado de forma general. En ese sentido, el ISP detalla que existen 21 registros sanitarios vigentes de productos farmacéuticos que contienen melatonina como principio activo en nuestro país, todos con condición de venta bajo receta médica.
Sin embargo, ninguno de ellos se encuentra aprobado para población pediátrica, lo que refleja el hecho de que aún no se ha establecido la seguridad y eficacia de la melatonina en niños de 0 a 18 años.
El Instituto de Salud Pública advierte que también se han reportado casos graves en adolescentes de intentos de suicidio y sobredosis intencional, frecuentemente en combinación con otros psicofármacos. Además, se han registrado casos de actividad convulsiva en niños, con déficit neurológico grave tras el uso del fármaco.