Gobierno investiga posible corrupción y sabotaje en Gendarmería tras liberaciones irregulares de reos
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, no descarta motivaciones delictivas tras una serie de liberaciones de reos que debían permanecer en prisión. Se refuerza la investigación y se avanza en la transformación de Gendarmería en una policía penitenciaria.
Una semana de complejas revelaciones ha sacudido a Gendarmería, luego de que se conocieran diversos casos donde reos han sido liberados pese a tener órdenes de ingreso a prisión. Ante esta situación, el Gobierno ha enfatizado que las circunstancias están bajo investigación, calificándolas como “casos impresentables” y “negligencias inexcusables”.
Así lo comunicó este sábado el titular de la cartera de Justicia, Jaime Gajardo, en una entrevista concedida a Meganoticias. "Los funcionarios tienen que responder personalmente por lo que ocurrió. O sea, es una falta a sus labores más básicas como funcionarios o funcionarias de gendarmería", afirmó Gajardo, detallando que el director nacional de la institución dispuso de inmediato la destitución de los funcionarios involucrados en estos errores o negligencias.
El ministro Gajardo explicó que se ha implementado una política de “doble chequeo” para minimizar errores en la revisión de órdenes de entrada y salida de los recalles. Sin embargo, no ha descartado la posibilidad de motivaciones más oscuras detrás de estas liberaciones, llegando a plantear la existencia de “corrupción y sabotaje”.
“Gendarmería está en plena reforma, una reforma que ha sido muy resistida al interior de Gendarmería por parte principalmente de personas que no quieren que esta reforma siga adelante", señaló Gajardo, agregando que si se comprueba corrupción o sabotaje, el Ministerio Público deberá investigar. Por ello, se realizó una denuncia formal para que la fiscalía cuente con todos los antecedentes.
En este contexto, el ministro Gajardo subrayó la importancia de la reforma en curso, calificando el momento como "un punto de inflexión para combatir el crimen organizado". La transformación de Gendarmería en una policía penitenciaria, sin descuidar la reinserción social, es vista como una medida crucial, similar a las adoptadas por otros países para enfrentar este flagelo.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, reconoció la labor “muy loable” de Gendarmería en la custodia del sistema penitenciario, a pesar de los recientes incidentes. Mencionó que el país cuenta con 63 mil personas privadas de libertad, y destacó que las tasas de error del sistema penitenciario “son menores respecto a años anteriores”, incluso con una mayor población penal.
No obstante, Cordero admitió que "un error en el sistema penitenciario, tiene un efecto muy complejo porque impacta directamente en la confianza del sistema". Subrayó la necesidad de invertir en tecnología para apoyar la labor de los gendarmes y afirmó que, a diferencia de otros países de la región, en Chile se tiene un registro diario y preciso de la población carcelaria.
Respecto a los casos de corrupción, el ministro Cordero indicó que estos han "reforzado la posición de su actual director Rubén Pérez en fortalecer políticas de probidad al interior". Finalmente, abordó la propuesta de que Gendarmería pase a formar parte del Ministerio de Seguridad Pública, de manera independiente de su área de reinserción, argumentando que "hoy día la cárcel es clave para la investigación criminal".