El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) tomó acciones legales contundentes contra la empresa comercializadora de las gotas bronceadoras "Milano Drop", derivando los antecedentes del caso al Ministerio Público por eventuales delitos de estafa y fraude. La decisión se fundamenta en una serie de graves irregularidades denunciadas por los usuarios, quienes se han visto perjudicados tras adquirir este producto que promete resultados estéticos milagrosos.
La oferta comercial de la marca resulta atractiva a primera vista, prometiendo un "bronceado natural sin rayos UV" e hidratación profunda, asegurando incluso contar con la aprobación de organismos de salud de Estados Unidos. Con precios que rondan los 50 mil pesos y agresivos descuentos por volumen de compra, la empresa capta la atención de los consumidores digitales. Sin embargo, la realidad descrita en los reclamos dista mucho de la publicidad.
Los afectados denuncian que, tras realizar el pago, en muchos casos los productos jamás llegan a destino. Aquellos que sí reciben el pedido, se encuentran con imitaciones de origen chino que no corresponden a la marca australiana promocionada y que, más grave aún, carecen de los registros sanitarios exigidos en Chile, poniendo en riesgo la salud de las personas.
Otra de las prácticas abusivas detectadas corresponde al uso indebido de los datos financieros. Los clientes reportaron que la empresa utiliza la información de las tarjetas bancarias para realizar cobros automáticos mensuales cercanos a los 50 mil pesos, bajo una modalidad de suscripción que nunca fue informada ni consentida por el comprador.
A esto se suma la imposibilidad de contactar al proveedor, ya que no existen canales de atención operativos. De hecho, se acusa a la marca de bloquear sistemáticamente a los usuarios que intentan reclamar y de eliminar los comentarios de advertencia en sus redes sociales para mantener la apariencia de legitimidad. Ante estos hechos, el SERNAC reiteró el llamado a verificar siempre que los comercios electrónicos cuenten con identificación clara, como RUT y dirección comercial, antes de realizar cualquier transacción.