Los votantes peruanos se enfrentaron este domingo a enormes papeletas electorales, con 36 candidatos a la presidencia, en un sistema electoral que ha fracasado en simplificarse. La complejidad del proceso genera preocupación por un alto número de votos nulos.
Uno de los aspirantes presidenciales se encuentra prófugo de la justicia, mientras que otro falleció tras la impresión de las boletas. Incluso los favoritos a la contienda electoral registran un bajo apoyo ciudadano.
Arturo Maldonado, experto en el sistema electoral peruano, advirtió sobre la dificultad de la jornada. “Los votantes de mayor edad tendrán que llevar una lupa para intentar distinguir el símbolo del candidato”, señaló. Añadió que “Sin duda, estas son las elecciones más complejas que he visto en mi vida”, anticipando un elevado número de votos nulos.
La confusión generada por las papeletas, comparables en tamaño a una caja de pizza familiar, podría favorecer a los partidos políticos ya establecidos. Entre los candidatos destacan figuras como el magnate conservador Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori, ambos con posturas de mano dura contra la delincuencia y a favor de las empresas.
Perú ha experimentado una notable inestabilidad política desde 2016, con nueve presidentes y siete juicios políticos. La cláusula constitucional de “incapacidad moral permanente” ha sido un factor recurrente para destituir líderes.
A pesar de la turbulencia política, la economía peruana ha mostrado resiliencia, con un crecimiento del PIB del 3,4% el año pasado y una de las inflaciones más bajas en mercados emergentes.
Fernando Tuesta, sociólogo y excomisionado para la reforma del sistema político, propuso medidas como primarias obligatorias para reducir el número de candidatos. Sin embargo, sus iniciativas encontraron resistencia en el Congreso. “¿Qué queda de la reforma? Casi nada”, lamentó Tuesta.
Muchos de los aspirantes presidenciales son poco conocidos y carecen de apoyo significativo. Los debates electorales, divididos en tres días para acomodar a la gran cantidad de postulantes, evidenciaron esta situación.
La historia reciente de Perú ha estado marcada por la destitución de presidentes como Pedro Castillo y Dina Boluarte. La volatilidad política hace prever una segunda vuelta electoral en junio.
Los peruanos no solo elegirán presidente, sino también a los 130 miembros de la Cámara de Diputados y 60 senadores, regresando a un sistema bicameral tras décadas.
Las reformas propuestas por Tuesta, que buscaban mayor estabilidad, se vieron frustradas por tensiones políticas y la pandemia. La constitución de 1992, impulsada por Alberto Fujimori, facilitó la confrontación entre el ejecutivo y el legislativo.
El restablecimiento del Senado busca ralentizar los procesos de destitución, que ahora requerirán el apoyo de ambas cámaras. No obstante, se anticipa que el próximo presidente enfrentará dificultades para obtener mayoría en el Congreso.
“Las cosas seguirán igual”, sentenció Tuesta, añadiendo “No hay duda alguna” sobre la continuidad de los desafíos políticos en el país.