Las bolsas asiáticas experimentaron un desplome significativo este lunes, con el índice Nikkei de Japón registrando una caída del 5% en su apertura. El índice surcoreano Kospi también sufrió pérdidas superiores al 4%.
Estos movimientos bursátiles se produjeron en un contexto de renovada tensión geopolítica, que impulsó los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. El barril de referencia estadounidense West Texas Intermediate (WTI) ascendió un 3,23%, alcanzando los 102,86 dólares.
Por su parte, el crudo Brent del mar del Norte, referente mundial, cotizó con un alza del 2,95%, situándose en 115,89 dólares el barril. La escalada del conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, con ataques en el Golfo y el bloqueo del estrecho de Ormuz, genera una amenaza latente para la economía global.
Los mercados reaccionaron a la creciente incertidumbre, preparándose para una posible prolongación del conflicto. Los inversionistas temen que la situación derive en una inflación global y frene el crecimiento económico en Asia. Xavier Lee, analista de renta variable en Morningstar Research, señaló que "Aunque no esperamos que el conflicto se prolongue, anticipamos una mayor volatilidad en el corto plazo".