Retail chileno enfrenta pérdidas millonarias por mala gestión de inventarios
Quiebres de stock y exceso de mercadería inmovilizan capital, obligando a las empresas a adoptar modelos analíticos para optimizar la planificación y satisfacer la demanda del consumidor.
La industria del retail en Chile atraviesa un complejo escenario marcado por la ineficiencia en la gestión de inventarios. Las empresas sufren pérdidas significativas tanto por la falta de productos como por el exceso de mercadería acumulada.
Se estima que entre un 6% y un 10% de las ventas se esfuman debido a los quiebres de stock, situaciones donde el cliente no encuentra el producto deseado. Paralelamente, el exceso de inventario puede inmovilizar hasta un 20% del capital operativo de las compañías, afectando directamente su liquidez.
Especialistas señalan que la raíz del problema a menudo reside en decisiones de abastecimiento basadas en estimaciones poco integradas entre las distintas áreas de una empresa. Esto genera una brecha entre la demanda real del mercado y la disponibilidad efectiva de productos en tiendas y centros de distribución.
Sergio Flores, docente de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y socio de Demafront, destacó la importancia de la analítica avanzada. Señaló que “las compañías que logran un mayor equilibrio entre sus objetivos comerciales y financieros son aquellas que utilizan modelos analíticos predictivos y prescriptivos para proyectar la demanda y planificar sus inventarios”.
La implementación de estas tecnologías permite integrar datos históricos de ventas, patrones estacionales y comportamientos de compra para generar proyecciones más certeras. Esto facilita la anticipación de la demanda y la optimización de la reposición de productos.
La coordinación interna emerge como otro factor crucial. Cuando las áreas comerciales, logísticas y financieras comparten indicadores y proyecciones, las decisiones de abastecimiento se alinean mejor con los objetivos del negocio. Esto posibilita una reacción ágil ante cambios en el consumo o eventos imprevistos del mercado.
En un entorno cada vez más competitivo, la habilidad para anticipar el comportamiento del cliente y gestionar inventarios con precisión se consolida como una ventaja estratégica fundamental para el sector retail.