"Su trabajo es robar": Dueña de local en Curicó acusa ola de robos por sujeto recién liberado bajo fianza
Sofía Albornoz, propietaria de "Punto Parrillero", relató la frustrante experiencia que vive tras sufrir múltiples intentos de robo por parte del mismo individuo, quien fue detenido en marzo pero quedó en libertad tras pagar un millón de pesos. La afectada también denunció fallas en los sistemas de seguridad contratados.
Una indignante situación de inseguridad está viviendo la propietaria del local "Punto Parrillero", ubicado en Avenida España con calle El Álamo, en el sector oriente de Curicó. Sofía Albornoz denunció públicamente a través de VLN Radio que su negocio ha sido blanco recurrente de la delincuencia, apuntando directamente a un mismo sujeto que, pese a sus antecedentes, logró quedar en libertad en las últimas horas.
La pesadilla para la comerciante comenzó en el mes de marzo. Según relató la afectada, "a este sujeto ya lo tenemos súper identificado porque estaba preso, ha intentado entrar a robar cuatro veces, logrando su objetivo en dos oportunidades". Tras el segundo ingreso consumado, el individuo fue capturado en flagrancia. "Llamamos a Carabineros y gracias al actuar de los funcionarios de la primera comisaría lo atraparon afuera del local", explicó Albornoz.
Luego de su detención, el sujeto pasó a tribunales, donde se reveló su extenso prontuario. La dueña del local detalló que el delincuente "había salido el primero de febrero después de estar preso cuatro años". En primera instancia, la justicia dictaminó prisión preventiva, sin embargo, la situación dio un giro inesperado. "Ayer le fijaron una fianza de un millón y la pagó para salir en libertad, y hoy en la madrugada a las 3:30 de la mañana, intentó entrar de nuevo", denunció con evidente frustración.
En este último intento, ocurrido durante la madrugada de este martes, las cámaras de seguridad del recinto captaron al mismo individuo forzando las protecciones metálicas. Albornoz relató que "había intentado entrar por el frontis del local rompiendo unas protecciones que teníamos", provocando daños en la estructura, botando las estanterías de vino y afectando una tabaquería, para luego huir del lugar antes de la llegada policial.
La problemática se ha agravado debido a la ineficacia de las empresas de seguridad privada contratadas por el local. La dueña acusó que "las primeras dos veces contábamos con el sistema Verisure, y el ladrón se paseó por todo el local, y no funcionaron los sistemas de sensores de movimientos". Tras rescindir el contrato, instalaron alarmas perimetrales con la empresa Prosegur, pero el resultado fue similar: "tampoco funcionaron, no se detectó el movimiento".
Finalmente, Sofía Albornoz realizó un duro descargo contra el sistema judicial y las medidas cautelares otorgadas al imputado. Con evidente molestia, exigió "que lo dejen preso, yo les diría que lo mataran porque esta gente solo gasta plata al sistema".