Una compleja situación médica y familiar enfrenta Renato Galdámez Montero, vecino de la comuna de Molina, quien denuncia presuntas negligencias en la atención que ha recibido su esposa, María Alejandra, al interior del Hospital Provincial de Curicó. La paciente, de 42 años, cumplió este viernes 70 días internada, tras ser ingresada inicialmente por un cuadro asociado al síndrome de Cushing.
Según el relato de su esposo y tutor, la mujer llegó descompensada al recinto asistencial, donde se le diagnosticó esta patología que eleva los niveles de cortisol, la hormona del estrés, provocando graves problemas metabólicos y dificultades de cicatrización. Sin embargo, durante los exámenes para detectar el origen del síndrome, los médicos encontraron una diverticulitis aguda.
Galdámez acusa que, pese a la condición de riesgo de su esposa debido al exceso de cortisol, el equipo médico no habría actuado con la celeridad que los protocolos sugerirían. "Lo dejaron esperar, incluso le dieron hasta alimentación por la boca (...) ¿Qué es lo que ocurrió? Que esas bolitas (divertículos) reventaron, lo que le produjo una septicemia", explicó el denunciante, detallando que esto derivó en un coma inducido y ventilación mecánica en la UCI.
Tras superar la etapa crítica en la unidad de cuidados intensivos, la paciente fue sometida a una serie de aseos quirúrgicos. No obstante, su esposo asegura que hubo retrasos injustificados en estos procedimientos. "Se empezaron a atrasar los aseos quirúrgicos... este aseo después de las 72 horas se demoró cuatro días más, lo que provocó un retroceso y volvemos al punto cero", relató Galdámez, agregando que esto impidió la mejoría de su cónyuge.
La denuncia también apunta a problemas técnicos con los drenajes postoperatorios. Según el testimonio, tras una intervención donde parecía recuperarse, fue trasladada a sala común con un sistema de drenaje tipo resorte que debía succionar fluidos de la herida. "Se lo dejaron malo... siguió malo siete días y ese drenaje si no succiona es un líquido que queda en la herida, es un caldo de cultivo", sentenció Galdámez.
Ante estos hechos, la familia presentó un reclamo formal en la Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS). Desde el recinto hospitalario respondieron por escrito que la paciente presentó un cuadro grave que requirió cirugía de urgencia y múltiples intervenciones posteriores. Respecto a los supuestos retrasos, la institución aclaró que la programación quirúrgica depende de la evolución clínica y la disponibilidad de pabellón.
Además, el Centro de Responsabilidad Quirúrgico revisó el caso e informó que el sistema de Cierre Asistido por Vacío (VAC) funcionó correctamente tras una cirugía realizada el 7 de enero de 2026. Pese a esto, Renato Galdámez solicitó una audiencia con el director del hospital para exponer sus inquietudes, cita que hasta la fecha no se ha concretado.
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