Una sensación de inseguridad e indefensión se ha apoderado de los habitantes de la Villa El Boldo 2 y sus alrededores. En los últimos días, una banda de delincuentes ha puesto en la mira a los vehículos que, por falta de espacio al interior de las viviendas, deben quedar estacionados en la calle, convirtiéndolos en un blanco fácil para el robo de accesorios y especies personales.
El problema, según relatan los afectados, se ha agudizado durante la última semana, extendiéndose también a los sectores de Boldo 1, 3 y 4. El modus operandi es reiterativo: sujetos solitarios o en grupos pequeños recorren los pasajes durante la madrugada —principalmente entre las 02:00 y las 06:00 horas— forzando chapas o quebrando vidrios para desvalijar los móviles en cuestión de segundos.
Raúl, uno de los primeros vecinos afectados, detalló la magnitud de la ola delictual. "Me reventaron la chapa el jueves pasado (...) Ya llevamos contabilizados al menos cinco autos en los últimos días, es prácticamente uno por día", señaló a VLN Radio, describiendo un escenario donde el descanso nocturno se ha vuelto imposible por el temor a ser la próxima víctima.
Otro caso dramático es el de Marité, quien sufrió pérdidas avaluadas en 500 mil pesos tras el robo de especies desde su automóvil. Lo más alarmante, según su relato, es la impunidad con la que actúan los antisociales. "Al día siguiente, cerca de las 6 de la mañana, volví a ver al mismo tipo tratando de abrir otro auto. Se pasean como si nada", denunció la residente.
La violencia de los robos también ha escalado. Valeria, vecina del sector, ha sido víctima en dos oportunidades. "Primero forzaron la chapa y ahora último me quebraron el vidrio, solo para hacer daño porque no se llevaron nada. Uno queda con la sensación de vulnerabilidad total, pensando si después van a querer entrar a las casas", expresó con angustia.
Ante la escalada de robos, la comunidad ha debido organizarse a través de grupos de WhatsApp y realizar rondas nocturnas para vigilar sus pasajes. Sin embargo, acusan una respuesta insuficiente por parte de las policías. "Llamamos a Carabineros y muchas veces no llegan, o llegan cuando ya no hay nada que hacer", criticaron los vecinos.
A esto se suma una grave denuncia sobre la infraestructura de seguridad pública. Los residentes aseguran que la cámara de televigilancia municipal ubicada en Calle 1, entre los pasajes 6 y 7, no estaría operativa. Esta situación habría facilitado no solo los robos a vehículos, sino también la sustracción de cables del tendido eléctrico, dejando al sector literalmente a oscuras frente al actuar de la delincuencia.
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