Vecinos de Isla de Marchant amenazan con toma de la Ruta J-60 tras cuatro días sin agua potable
Desde Nuevo Sur señalaron que la emergencia responde a una sumatoria de factores. Sin embargo, la mayor preocupación radica en anomalías detectadas en la red. "No descartamos el hurto de agua ni la extracción no autorizada", señalaron.
Una crítica situación sanitaria enfrentan residentes del sector Isla de Marchant, en Curicó. A través de una denuncia pública, la dirigente vecinal Paola Lecaros dio a conocer que un comité de 139 socios, ubicado en el callejón Las Vertientes, cumple su cuarto día consecutivo sin suministro de agua potable.
Según Lecaros, el corte fue repentino y no contó con información previa por parte de la empresa Aguas Nuevo Sur. "Empezamos primero por baja presión, pero de repente se cortó el agua y ni siquiera avisaron. Llamamos y no dan respuesta, no sabemos si vuelve hoy, mañana o en una semana", fustigó la dirigente.
La falta del recurso básico se vuelve insostenible debido a las extremas temperaturas que afectan a la región. Los vecinos alertan que la población de riesgo, como lactantes y personas de la tercera edad, son los más vulnerables. "Es tremendo estar así, con gente, con visitas de fin de año y sin agua. Es un derecho humano básico y nosotros pagamos nuestras boletas mes a mes, las cuales superan el millón de pesos como comité", enfatizó Lecaros.
Hasta el momento, la única mitigación ha provenido de la Municipalidad de Curicó. quienes han dispuesto camiones aljibe para abastecer parcialmente a las familias afectadas.
Posibles movilizaciones
Ante la incertidumbre y la falta de un cronograma de reposición, la comunidad no descarta radicalizar sus medidas de presión. "Los vecinos están dispuestos a tomarse la carretera (Ruta J-60) porque esto ya no da para más. Necesitamos una respuesta concreta sobre qué día volverá el agua", advirtió la representante vecinal.
Respuesta de Nuevo Sur
Tras las sucesivas denuncias, Nuevo Sur entregó una respuesta oficial a través de su subgerente zonal, Daniel Gutiérrez, quien explicó que la emergencia responde a una sumatoria de factores, encabezados por las temperaturas extremas que han disparado el consumo.
Sin embargo, la mayor preocupación de la compañía radica en anomalías detectadas en la red. "No descartamos el hurto de agua ni la extracción no autorizada. Hemos evidenciado caídas de presión en horarios que resultan inexplicables bajo un consumo normal", afirmó el ejecutivo.
Para solucionar el problema, cuadrillas de Nuevo Sur realizan excavaciones y peritajes hidráulicos desde el sector de Barros Negros hacia el interior de Isla de Marchant. "Estamos trabajando con modelos hidráulicos para que la realidad coincida con la presión proyectada. Hemos detectado y reparado filtraciones y cambiado tramos de tuberías, pero los esfuerzos aún no son suficientes para llegar con presión adecuada al final de la red", detalló.
Como medida inmediata para paliar la crisis sanitaria que afecta a más de 130 familias, se han instalado estanques de emergencia y se mantiene el recorrido de camiones aljibe en los puntos más críticos.
Respecto al perjuicio económico de los usuarios, quienes denuncian cobros por un servicio inexistente, Nuevo Sur recordó que el marco regulatorio establece compensaciones automáticas por discontinuidad del servicio, las cuales serán evaluadas una vez superada la contingencia.
La empresa hizo un llamado a la paciencia y aseguró que no cesarán los trabajos hasta que la presión del agua sea normalizada en todo el sector.