Revelan 25 denuncias por acoso contra académico de Trabajo Social en la UCM Curicó y estudiantes analizan paralización
Consejo de Delegados de la carrera Trabajo Social apunta a la casa de estudios de obstaculizar las acusaciones "de forma sistemática", reprochando su silencio institucional.
Los delegados de segundo a quinto año de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica del Maule, en representación de sus estudiantes, denunciaron un “sistemático encubrimiento” en un caso de acoso sexual protagonizado por el docente de iniciales J.P.P.P.
Según el comunicado, tanto los delegados como el excentro de estudiantes de la carrera, han sido parte activa del caso desde agosto de 2024, "recibiendo testimonios, acompañando y luchando por los derechos de las víctimas".
Sin embargo, afirman que la Universidad, específicamente la Dirección General de Estudiantes (DGE), el Departamento de Equidad de Género y Diversidad (DEGYD), y Decanatura, han puesto “más de un obstáculo para hacer efectiva la denuncia expuesta por los medios y tantas otras”, obligándolos a mantener silencio y a no recurrir a paralizaciones bajo la promesa de “generar un diálogo”.
Los alumnos afirman que la institución no respetó plazos, no entregó información al excentro de estudiantes, ni sociabilizó procesos de apelación de la sanción. Además, aseguran que esta situación “no es algo actual”, sino que se ha repetido desde antes de su denuncia, incluso afectando la carrera en la sede de Talca.
Respecto al académico J.P.P.P., los delegados sostienen que ejerció presión y poder sobre ellos bajo el escudo de la “educación horizontal”, repitiendo constantemente que “lo que sucedía dentro de la sala, se quedaba dentro de la sala”.
Además, lo acusan de no acatar las medidas de protección impuestas por el Departamento de Equidad de Género, acercándose a más de uno de los afectados.
El comunicado también exige a la actual dirección de carrera, que se vio aludida en la noticia por filtrar información confidencial al denunciado, que se pronuncie ante esta situación y aclare su rol.
Finalmente, agradecen el apoyo recibido de otras carreras del campus Nuestra Señora del Carmen, de su Federación y del Centro de Estudiantes de Trabajo Social del Campus San Miguel, y dejan en claro que no permitirán más silencio ante situaciones de esta magnitud, enfatizando que “un proyecto FONDECYT no puede ser más importante que los profesionales que estamos formando”.
El comunicado concluye con un mensaje de solidaridad: “A ti, compañera que aún no se atreve a denunciar o que lo hizo y se siente sola, recuerda: Trabajo Social siempre está contigo, porque Trabajo Social lo hace cada estudiante.”
Más de 25 denuncias
En una conversación con VLN Radio, Carla Ávila Plaza, estudiante de quinto año de la Universidad Católica del Maule (UCM) y quien encabeza el Concejo de Delegados de Trabajo Social, reveló que existen 25 denuncias por acoso en contra del docente investigado, J.P.P.P.
En la misma línea, describió la forma en que el profesor se acercaba a las estudiantes, generando un ambiente de vulneración. “Los casos es porque el profesor dijo: ‘te ves bonita’, cuando no debería decirlo. ‘Se te nota el gimnasio, qué guapa te ves, me gusta tu falda, qué lindas piernas’. Además era mucho de abrazar, tocar el pelo, cosas de ese estilo”, señaló.
En la misma línea, la estudiante agregó que el docente llegó a visitar a una de las víctimas en su lugar de trabajo. Así también, a otra estudiante la invitaba recurrentemente a su departamento a quedarse, lo que transgrede la distancia que debe primar entre educador y alumna. “La invitaba a tomar algo, a salir, incluso a quedarse (en su casa), cuando eso no corresponde”, añadió la representante estudiantil.
Consultada sobre las acciones a tomar tras el regreso a clases, Ávila afirmó que existe la necesidad de una paralización por parte de los estudiantes. A su juicio, la universidad no ha respetado las medidas de resguardo para la víctima y otras afectadas, quienes continúan topándose con el docente en las dependencias universitarias.
“Nuestra idea siempre ha sido paralizarnos. Al igual que la víctima, muchas de las afectadas continúan topándose con él en los pasillos, en la oficina de la Escuela, etc. Es importante que las medidas de género se respeten y eso no se ha hecho. Se han mandado muchos correos con esta queja, pero la Universidad nos deja a la deriva, por lo mismo, necesitamos movilizarnos”, puntualizó Ávila.
El regreso a clases en la Universidad Católica del Maule está programado para el próximo 8 de agosto, fecha en la cual los estudiantes esperan que se implementen medidas concretas para solucionar estas demandas y garantizar un ambiente seguro.