Contraloría desestima denuncia de concejala por horas extras de funcionaria municipal en Curicó
El ente fiscalizador rechazó las acusaciones presentadas por la edil, Constanza Pinto, respecto a presuntas irregularidades en los tiempos extraordinarios de la encargada de la OTEC municipal. La resolución confirmó que las labores contaban con todos los respaldos legales, registros biométricos y decretos de autorización correspondientes.
La Contraloría General de la República se pronunció frente a los antecedentes expuestos por la concejala de Curicó, Constanza Pinto (Republicanos), quien había cuestionado la acumulación de una significativa cantidad de horas extras por parte de dos funcionarias municipales entre los años 2023 y 2024.
En su presentación original, la autoridad comunal levantó sospechas sobre dos casos particulares. El primero apuntaba a Carmen Paz Bartolomé, exencargada de la Oficina de Turismo, por sumar 928 horas extras, argumentando que dicha área "no genera un trabajo considerable en la comuna".
El segundo caso cuestionado fue el de Nixa Bravo, encargada del Organismo Técnico de Capacitación (OTEC), quien acumuló cerca de 674 horas adicionales en el mismo periodo, a pesar de que, según la autoridad, dicha dependencia "dejó de generar movimiento" operativo en 2023.
Sin embargo, tras efectuar las diligencias de rigor, la Contraloría Regional del Maule emitió una resolución oficial donde procede a desestimar la denuncia formulada respecto a la situación de Nixa Bravo.
De acuerdo al análisis del órgano contralor, se constató que la funcionaria de la Dirección de Desarrollo Comunitario realizó 326 horas extraordinarias en el año 2023 y 346 horas en 2024. En la revisión de los documentos, la entidad verificó que todos estos tiempos adicionales contaban con su respectivo decreto alcaldicio de autorización mensual previa.
Asimismo, el informe del ente fiscalizador descartó cualquier tipo de anomalía, señalando que la ejecución de estas horas exigidas contaba con toda la documentación de respaldo requerida, lo que incluye la bitácora de actividades y el registro de control horario biométrico.
Finalmente, tras efectuar el cruce de información, la Contraloría concluyó que no se evidenciaron inconsistencias ni diferencias entre las horas autorizadas, las registradas en el sistema de asistencia y las efectivamente pagadas en las liquidaciones de remuneraciones, motivo por el cual no se advirtió la existencia de irregularidades en el municipio.