Un avance histórico para el sector del comercio minorista y la economía popular se concretó esta semana con la aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados de la Ley de Ferias Libres.
El proyecto, que ya había sorteado su tramitación en el Senado, llega tras un intenso trabajo conjunto entre organizaciones de dirigentes, el Gobierno y parlamentarios, estableciendo un marco regulatorio moderno para una actividad que emplea a más de 300 mil personas a nivel nacional.
La senadora por la región del Maule, Paulina Vodanovic (PS), valoró el despacho de esta normativa, subrayando que el sector llevaba esperando cerca de 20 años por una ley que reconociera la relevancia social y cultural de los feriantes.
La parlamentaria destacó que esta regulación es una excelente noticia para las familias que han traspasado este oficio de generación en generación, fortaleciendo además el acceso de la ciudadanía a alimentos frescos, saludables y a precios más económicos.
Entre los pilares fundamentales de la nueva ley se encuentra la formalización de la relación entre las ferias y las administraciones municipales, promoviendo una gestión local más eficiente. Asimismo, la normativa incorpora procedimientos transparentes y participativos para la creación de nuevos espacios de venta, resguardando los intereses de los vecinos y usuarios de cada sector.
Uno de los puntos innovadores de la ley es la disposición que permite a los municipios, en conjunto con las organizaciones de feriantes, implementar medidas concretas para prevenir el desperdicio de alimentos. Esto incluye estrategias para la reducción de residuos y el fomento del reciclaje o la valorización de subproductos, alineando la actividad de las ferias libres con los desafíos medioambientales actuales.
Con la aprobación de este marco legal, se espera dotar de mayor protección laboral y capacidad de negociación a un rubro que actualmente cuenta con más de 1.200 ferias distribuidas en todo el territorio chileno, consolidando su rol estratégico en la seguridad alimentaria del país.