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Plaga de “Polilla del Álamo” genera millonarias pérdidas en exportaciones y amenaza el sur de Chile

Para combatir este fenómeno, investigadores de la Universidad de Talca se encuentran trabajando en elaborar un plan de manejo y prevención destinado a los fruticultores

20 de Enero del 2020 · 17:30
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Un número aún indeterminado de fruticultores de la Región de O’Higgins han reportado millonarias pérdidas en su producción, causadas por la aparición de la “Polilla del Álamo” o Leucoptera Sinuella, especie recién llegada al país y que amenaza con atacar en el corto plazo a más regiones.


Si bien este insecto no se alimenta de las frutas, logró refugiarse para desarrollarse en ellas, lo que tiene como consecuencia directa que sean rechazadas de manera automática para su exportación.

Es por esto que investigadores de la Universidad de Talca (Utal), se encuentran trabajando en el marco de un proyecto FIC del Gobierno Regional de O’Higgins y el Consejo Regional, para la elaboración de un completo plan de manejo y prevención.

Según los especialistas, la Polilla del Álamo crece en las distintas especies e híbridos de estos árboles, alimentándose de sus hojas y construyendo galerías dentro de estas, consumiéndolas y propiciando su caída antes del otoño. En la VI Región, este fenómeno ya se observa desde hace algunas temporadas.

 

Si bien se han constatado efectos económicos en la industria del álamo, el mayor daño es provocado en la industria frutícola y sus exportaciones. Esto, debido a los rechazos cuarentenarios en su venta fuera de Chile, ya que el insecto al desprenderse de los álamos, una vez que se alimentó de ellos, busca refugio invernal instalando capullos en las cavidades de la fruta, como en su cáliz y pedicelo.

Como consecuencia de lo anterior, es que los productos son rechazados a la hora de obtener certificados fitosanitarios para su envío a países como México y Estados Unidos.

El científico de la Utal y director de este proyecto, Eduardo Fuentes, explicó que “el volumen de cajas que están siendo rechazadas son más de 90 mil en las últimas tres temporadas, lo que ha generado efectos económicos severos para la Región de O’Higgins y que pueden extenderse hacia el sur de Chile, en regiones como el Maule, Ñuble y Bio Bío”.

De acuerdo a Fuentes, esta especie proviene de Europa y Asia, donde no genera mayores problemas a la naturaleza o a la economía agrícola, ya que es controlada por los depredadores naturales que allí habitan. Por ello, no existen mayores estudios en esos continentes que puedan contrarrestar su acción a nivel local.

En este contexto, el objetivo del grupo de investigadores será efectuar estudios de control con insecticidas, enemigos naturales o controladores biológicos, búsqueda de variedades, híbridos de álamo resistentes y el uso de compuestos del medio de comunicación de las polillas, como son las feromonas.

“Actualmente, para los fruticultores lo más viable es cortar las alamedas que están al borde de los huertos frutales, que quedan más expuestos al viento y creándoles un daño por ramaleo de la fruta. Como opción, también se encuentra sugerir un tipo de álamo que pueda resistir al ataque de la plaga o bien la creación de un insecticida, que se pueda aplicar por riego o inyección al tronco de los árboles”, señaló el doctor Fuentes.

Ante los costos de las opciones mencionadas, podría optarse por controladores biológicos o enemigos naturales que ya se encuentran en Chile. “Destaca un conjunto de insectos denominados parasitoides o pequeñas avispas, que inoculan un huevo en el interior de las larvas de la polilla comiéndose al insecto hasta matarlo”, agregó el experto.

Las frutas más susceptibles al ataque de estos insectos son las manzanas, ya que en el periodo de cosecha sus larvas comienzan a descolgarse del árbol para pasar el invierno. Además, atacan peras y nectarines. Según los especialistas, su paso hacia el sur podría afectar también a los manzanos del Maule.

En tanto, el proyecto de los académicos de las casas de estudio contempla generar contacto con productores de fruta de O’Higgins y con los pequeños productores de álamos, para realizar talleres y días de campo donde se informe sobre investigaciones de cómo combatir a la polilla en el corto y largo plazo. Ahí, se quiere abarcar desde qué insecticida usar y cómo aplicarlo, hasta ofrecer una variedad de árboles que no necesite ningún tipo de control, junto con dar información de cómo detectar a la polilla de manera anticipada.